Los malos hábitos

    Como padres o personas encargadas del niño, debemos saber que es necesario que éstos cuenten con una dieta saludable y equilibrada.

    Entre los hábitos alimentarios del niño podemos señalar el consumo, a veces excesivo, de hamburguesas, perritos calientes, sándwiches... y sobre todo de un abuso de chucherías.   

    Si se tomaran estos alimentos de forma esporádica, no presentaría mayores riesgos, pero el problema radica en la reiteración de su consumo que puede generar hábitos alimenticios inadecuados. Por ello, debemos controlar el momento en que los niños ingieren estos productos. Lo correcto sería establecer un día semanal para comer “chuches”, de forma que los niños no las estén pidiendo de forma constante.

    Lo ideal es evitar que los niños desarrollen patrones de consumo monótono, las comidas deben de ser variadas y elaboradas de forma apetecible para que no les causen rechazo.