Tratar el tema de la sexualidad con los hijos e hijas sigue siendo difícil para algunos padres y madres de familia, a pesar de que cada día estamos bombardeados con múltiples imágenes a través de los diferentes medios, condición diferente a la de nuestros padres, seguimos careciendo de una adecuada educación sexual en los centros educativos y hogares.
A pesar de la “época moderna” en la que vivimos, el tema de la sexualidad sigue siendo un tabú, debido a que no pocas veces se considera un tema sucio, malo o algo de lo que no se debe hablar en la familia, a pesar de que la sexualidad es inherente al ser humano y no podemos desligarla.
Lo más probable es que ustedes, los padres, se sientan sorprendidos ante las preguntas de curiosidad de los niños y niñas acerca de las diferencias en los caracteres sexuales o cómo nacen los bebés, pero a pesar de que puedan sentirse abochornados, es muy importante tener una actitud adecuada ante estos interrogantes. Si un adulto actúa regañando, reprimiendo y con temor ante estas preguntas puede hacer percibir al niño que hay algo malo en lo que pregunta y esto disminuirá la confianza de volver a preguntar.
Existen muchos mitos en torno a la educación sexual, que provocan que muchos padres y madres prefieran obviar el tema o que dejen esta educación en manos del sistema educativo. Quizás uno de los temores más grandes que se tiene es que hablar de sexo con los hijos en lugar de educar, pueda más bien incrementar su curiosidad normal y con esto dar pie a que tengan experiencias prematuras.
Sin embargo, se sabe que este temor es infundado, ya que más bien se comprueba que el tratamiento sincero del tema entre padres e hijos, contribuye a que los hijos eviten conductas de riesgo y retrasen el inicio de su actividad sexual debido a que conocen la responsabilidad que implica.
Quizás ya usted haya enfrentado la situación de que su hijo le pregunte al respecto o todavía no. Cualquiera que sea su situación, mencionaremos a continuación unos consejos útiles y prácticos que le permitan hacer frente a esas preguntas inesperadas:
- Es importante tratar el tema con naturalidad y sinceridad, a fin de cuentas la sexualidad está presente a lo largo de toda nuestra vida. No se debe mentir y hay que explicar con paciencia.
- Brinde la cantidad de información adecuada ni más ni menos, es adecuado tratar de entender que nos está preguntando el niño o niña, y preguntarle también qué es lo que entiende, esto para no brindar excesiva información.
- Es importante que los padres consideren la edad del niño o niña y adecuen su lenguaje, con el objetivo de facilitar la comprensión. Aunado a esto es necesario utilizar los términos correctos y no los términos de calle.
- Hay que abordar el tema de manera relajada y se puede aprovechar algún programa de televisión o noticia al respecto para introducir el tema. Cada familia tiene sus propias decisiones respecto a como tocar el tema aspecto que debe ser respetado.
- Si el niño o niña realiza una pregunta y no tiene la respuesta justa en ese momento, puede tratar de explicarle según la información que usted posee, pero luego puede investigar acerca de la mejor manera de tocar el tema o buscar orientación con algún profesional.
- Como padre de familia puede investigar respecto a las conductas sexuales de los niños en las diferentes etapas de su desarrollo, para conocer las conductas normales de los niños y enfrentar sus preguntas, pues éstas varían según la edad.
- No tema hablar de sexo, esto no va a despertar el morbo o la precocidad en sus hijos, más bien les provee de información adecuada para que sepan cuidarse a sí mismos y en un futuro tomar decisiones adecuadas.
Es importante transmitir a los niños y niñas el concepto de una sexualidad integral formada por diferentes variables como las características físicas, sensaciones, sentimientos, actitudes, y comportamientos, no solamente como algo ligado a la genitalidad.
Se debe reconocer que si el niño al preguntar no recibe información en su hogar encontrará inevitablemente información en amigos u otras personas, quienes quizás manejen conceptos erróneos, por lo que es responsabilidad de los padres educar al respecto.
Recuerde, debemos contribuir con un mundo en el que los niños y niñas crezcan como personas íntegras y seguras que puedan afrontar los retos y disfrutar su vida plenamente.
Este es un video que explica las ideas principales de lo que queremos transmitir en este apartado: